Reparador de Portillos.
Hoy estaba pensando en cuanto han hecho los evangélicos por nuestro querido Ecuador. Y como fueron usados por Dios para ir donde nadie quería, allí a los suburbios, a los lugares más recónditos donde los religiosos tradicionales no querían ni entrar.
Hoy desde las elites religiosas se hace fácil criticar nuestros errores. Pero
se olvidan que a su debido tiempo fuimos los únicos que dijimos SI al llamado
del Señor, solo y únicamente respondimos: ¡heme aquí Señor envíame a mí!
Y partimos a evangelizar por la SOLA FIDE. ¡Así como estábamos y con lo que
teníamos!
Fue cuando el Señor trajo a mi memoria este asunto de ser reparadores de
portillos y al instante fui a “googlear” para sustentar mi protesta desde
abajo, desde aquí desde esta trinchera existencial. Esto encontré y es muy
revelador:
[[La palabra “portillos” es una referencia bíblica
que puede aplicarse de dos maneras:
Primera: como un hueco en los muros de protección que antes poseían las
ciudades, lo cual permitiría que los enemigos pudieran entrar.
Segunda: como una ruptura o hendidura en la pared, que puede ser la
causa de que esta se derrumbe o que sea destruida gradualmente.
En el sentido espiritual, los portillos son
áreas de la vida que están deterioradas, o accesos por los que el enemigo
penetra. Estos deben ser reparados, es decir que hay que cerrarlos, para que
haya seguridad y protección.
Y la forma de hacerlo es actuando de acuerdo a la revelación de la palabra de
Dios.]]
http://www.reparador.org/capitulo_vi.php
A esto la Biblia
en el famoso capítulo 58, verso 12 del profeta Isaías que trata acerca del
verdadero ayuno menciona lo siguiente:
12 Y edificarán de ti los desiertos antiguos, los cimientos caídos de generación y generación levantarás; y
serás llamado Reparador de portillos, Restaurador de calzadas para habitar.
(Biblia del Jubileo)
12 Algunos
de ustedes reconstruirán las ruinas desoladas de sus ciudades.
Entonces
serán conocidos como reconstructores de muros y restauradores de casas. (Nueva Traducción
Viviente)
12 Reconstruirás las ruinas antiguas.
Edificarás
sobre los cimientos antiguos.
Te llamarán “reparador de murallas destrozadas”
y
“restaurador de calles habitadas”. (Palabra de Dios para Todos)
Tenemos una deuda
pendiente con los que nos antecedieron e hicieron lo que para muchos en la
actualidad se les facilita por todas las herramientas a nuestra disposición. Tecnología
que reduce el tiempo de profundización bíblica.
En honor a la
verdad y con toda justicia, debemos ayudar a reparar las muchas heridas que
quedaron en nuestros generales de la fe. Que asumiendo el llamado divino se
negaron a todo y solo escucharon la voz del Señor. Fueron la primera broca del
taladro divino que penetró la oscuridad de nuestros cantones y parroquias. Pusieron
sus vidas y la de sus familias en riesgo por el supremo llamamiento de Cristo.
Hoy, esta generación
pretenciosa e inmodesta le hace bien reconocer a quien le debemos donde estamos.
¡Prediquemos con
fervor, vivamos modestamente y no menospreciemos a nuestros viejos!
Vamos a reparar
portillos, restaurar hogares y edificar donde el maligno dejo secuelas de
miseria. Vamos a tomar la posta, ser antorchas y continuadores de la buena obra
que Dios empezó en nuestro país por medio de los que nos antecedieron.
¡Maranatha!

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