No dejes que “eso” te quite el sueño.

¿Cuál es tu eso?

By Koheleth Pereira L.

Bien probablemente ese eso tiene que ver con quién eres, con quien te relacionas, como son esas relaciones. 

Las Relaciones pueden ser edificantes: que te desafían a ser mejor y te impulsan a dar lo mejor de ti, o destructivas: que te limitan y entorpecen tu desarrollo como ser humano esencial. 

¿En que eres bueno? Esta pregunta te ayuda a saber quién eres, en parte somos lo que hacemos todo el tiempo porque allí, en lo que hacemos, está reflejada nuestra conducta, deseos e interés. Sí bueno, probablemente, puedas decir: pero es que lo que hago no me gusta es solo mi trabajo. Pero también es cierto, que aun haciendo algo que no te gusta, estás trabajando, haciéndolo y sirve para afirmarte en aquello o saber que no es lo tuyo y desear otra cosa. Por ejemplo: conocí un taxista que sabía mucho de leyes. Le pregunté- ¿es Ud. abogado? – Me contesto que ese era el sueño de toda su vida y que se sentía frustrado por no haberlo logrado. 

A lo que me refiero es a reconocer en lo que eres bueno y hacerlo. Ahora, pasemos a analizar con quien te relacionas. ¡Los relacionamientos son la vida misma! Todo el tiempo estamos tomando decisiones y cuenta mucho con quien te relacionas. Porque con quien te relaciones indica que es lo que hay en tu mente a lo cual acudes inmediatamente como posible respuesta para resolver un problema de la vida.

Cuando algo nos quita el sueño, en realidad es la oportunidad para madurar y acudir a la oración reflexiva, intensa y apasionada, que nos permite descansar en Cristo y proteger el corazón y la mente. Todos los hombres y mujeres con una espiritualidad fuerte marcada por un gozo real, acuden a Dios en oración para meditar en lo que saben y en lo que escucharon de otros.

Si lo que te está quitando el sueño es una oportunidad para madurar, entonces el valor de madurar es:

A) aprender (a decirme a mí mismo) como quiero vivir.

El cómo vivo depende si soy libre o esclavo del pecado. Si has sido liberado por Cristo de la vana forma de vivir ahora puedes pensar con claridad. Pero si vives esclavizado por el pecado, estás limitado a actuar como dictan tus apetitos sensuales. El pecado no está de moda, es antimoda e incomoda al Espíritu Santo. Por lo tanto, debes decidir cómo quieres vivir, en pecado o en libertad. Luego es muy fácil de deducir hacia donde debes ir y como llegar.

B) aprender a poner límites para asegurar mi crecimiento. La independencia sana.

Si bien es cierto que los relacionamientos son buenos y para eso existimos. Para relacionarnos y edificar a los demás. También es cierto que tú debes elegir quien tiene influencia sobre tu vida y para qué. Por ejemplo, El vínculo sagrado del matrimonio pone límites. Dictamina ante Dios que la persona elige exclusivamente a un hombre o mujer para casarse y hacer con él o ella su vida aparte de los demás. Independientes principalmente de los padres y hermanos. Se pone límites para apartarse intencionalmente porque la relación cambió y se va a iniciar algo totalmente nuevo. Limitar no es lo mismo que aislar o abandonar. Limitar es la actitud en madurez que indica un apartarse para empezar algo nuevo, hacerlo crecer y que de frutos.

Otros ejemplos, Los padres limitan su amor y predilección a sus hijos, no por los del vecino.

Los límites geográficos sirven para delimitar, ósea conocer el territorio nacional y legislar a favor de los ciudadanos dentro de ese territorio.

C) ese “eso” del cual hablamos al principio, nos trajo hasta aquí.

Para fijar en nuestra mente dos cuestiones importantes a la hora de analizar nuestra vida y a los demás. Es importante que tengamos un sano concepto de nosotros mismos para lograr sostener relaciones equilibradas, sanas y justas con los demás. 

No se puede tener buenos amigos si uno no se muestra amigo y honra esa amistad. La lealtad es muy importante. 

No se puede administrar bien el hogar si otros dictaminan maliciosamente que tienes que hacer o no, eso es principalmente responsabilidad tuya y de tu esposa. 

Debemos amar a Dios hasta el punto de dejarlo gobernar en el trono de nuestros corazones para que nos limpie del pecado que nos asedia constantemente a través de las múltiples tentaciones.

Dejarse manipular hasta el punto de anularte como persona o que abuses de los demás y los trates injustamente, no está en los planes de Dios para tu vida. Debemos arrepentirnos del mal que hemos hecho al prójimo y del mal que hemos permitido.

Para terminar, esto dice la biblia:

Gálatas 5:1 D.H.H. Cristo nos dio libertad para que seamos libres. Por lo tanto, manténganse ustedes firmes en esa libertad y no se sometan otra vez al yugo de la esclavitud.

San Pablo, el cachorro del León de la tribu de Judá, apóstol a los gentiles, ósea los que no son judíos. Tuvo que poner límites a través de la enseñanza. Usó la docencia de manera magistral y apasionada para detener el avance herético de los judaizantes. Estos tenían la intención de obligar a los cristianos gentiles a convertirse al judaísmo si querían seguir a nuestro Señor Jesucristo. A lo cual Pablo se paró firme para resistirlos y enseñó a la Iglesia lo que resume gálatas 5:1.

Si algo te quita el Sueño, estas preocupado, sientes que algo no encaja. Estas dudando acerca de algo. Enciérrate en tu cuarto, háblalo con Dios y déjalo contestarte. Escucha Su Voz. Aprende a oír su voz, esta es más fuerte que las demás voces, susurros carnales o diabólicos. Solos después de hablar con Dios sentirás paz y tendrás sabiduría para resolver aquello que te quita el sueño. 

¡Cristo está vivo y puedes confiar en Él!

 

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